Desde que tengo memoria, y ya paso las 4 décadas, se han hecho chistes sobre las "cualidades" del venezolano, validando y hasta justificando su indolencia y falta de impulso para propósitos colectivos. Esto se ha convertido casi en una marca de fábrica, la "viveza criolla", el "cuanto hay pa'eso" y muchos decires más han quedado incluso registrados en programas humorísticos y en teatro, ahora bien, ¿es eso saludable?
No.. no lo es.
Durante décadas se ha estado "programando" y reforzando una característica que lejos de ser una fortaleza, es una debilidad, sobre todo en circunstancias extremas, como las que ahora vive el país.
Dolorosamente he tenido que escuchar en conferencias de profesionales y terapeutas una explicación muy bien elaborada de las razones de la indolencia y tendencia al facilismo con que se etiqueta a este pueblo. Con razonamientos históricos, mezclas de razas, condiciones climáticas, bonanza territorial, dominio, no dominio, guerra, no guerra y pare ud de contar, el resultado es siempre el mismo: Al Venezolano no le queda otro remedio que calarse el ser así porque así nació y así está en su historia genética y y bueno, es una tarea titánica para sanadores y demás eso de querer cambiar paradigmas que ellos mismos refuerzan.
Retomo la "programación", si a ud. desde pequeñito le dicen que es un conejo y solo puede comer grama y zanahorias, estoy casi segura que sus hijos moverán la nariz como los conejitos y usted los llamará "mis hijitos de conejo". Es un tema bastante sencillo que la PNL nos explica con bastante claridad. Todo aquello que se repite hasta el cansancio, se establece como "programa" en el cerebro y la persona y/o grupo social actúan siempre en consecuencia de eso.
Entonces, con más de 4 décadas reforzando ese "programa" lo único que se ha logrado es hacer que de verdad NOS CREAMOS el cuento de que no servimos para nada que no sea "ser vivos" (irrespetuosos, intolerantes, abusadores, indolentes, aprovechados y egoístas)
Hay en este país enormes cantidades de personas que logran saltarse, con dificultad, pero lo hacen, esa programación y se lanzan a emprender, a crear, a ser artífices de nuevas ideas y proyectos, y sin embargo, todos ellos quedan opacados cuando en redes sociales, en la calle, en el entorno, vemos comentarios como el de la imagen que encabeza esta entrada y que tomé del muro de una persona en una red social.
Mi pregunta es: Nos hundimos por gusto? Qué ganamos reforzando la incapacidad para accionar positivamente? Nos quedamos en la queja? en la inacción, en el "pa'qué? Acaso es esto lo que hace que el venezolano sea feliz, productivo y exitoso?
Me temo que, cada vez que una persona publica, apoya, comenta, conversa sobre lo que dice el texto de la imagen, lo que hace es reforzar un programa que, evidentemente, nos lleva, como sociedad y como personas, a un abismo sin fondo, en caída libre y sin paracaídas.
Cada vez que reforzamos lo "malos venezolanos" que somos, lo único que hacemos es deteriorar nuestra estima (un poco más), propiciar la activación del programa en los niños y jóvenes y seguir cargando con esa etiqueta que no permite ver más allá del concepto: "No puedo", "no está en mi hacerlo", "soy venezolano, por favor, cómo voy a hacer algo así".
Créanme, nadie lo piensa conscientemente, difícilmente verbalizamos esos conceptos, pero nuestra mente, nuestro inconsciente sabe perfectamente el programa de "mal venezolano históricamente incapaz de lograr nada por si mismo" y lo aplica cada vez que es necesario enfrentarse a una situación nueva, es decir, cada día y a cada minuto...
Los únicos que tenemos la posibilidad de cambiar esa programación voluntariamente, mediante acción positiva, emprendimiento y sobre todo, dejando de reforzar esos "programas", somos nosotros.
Los únicos que podemos elegir entre quedarnos hundidos, deprimidos, fracasados y dejando que los que Si entendieron como hacerlo diferente sean los que salgan adelante (usualmente en otro país), o tomar el control de nuestras vidas, de nuestro ánimo, de nuestro empuje y comencemos a generar fórmulas cotidianas de superación de barreras, somos nosotros.
Los únicos que podemos Dejar de Decirnos LO MALOS VENEZOLANOS QUE SOMOS y convertirnos en un ciudadano que aporte con pequeñas acciones al bienestar de sí mismo y del entorno... Esos, somos nosotros... NADIE LO VA A CAMBIAR SI NO LO CAMBIA USTED.
Invito a que por un día, por un solo día, busque ideas y acciones positivas y por un día, un solo día, no se enganche en estereotipos, paradigmas y depresiones colectivas. Por un sólo día, busque razones para sentirse buen venezolano y si no las consigue, fabriquelas de su propia mano y acción.
Es su elección Hundirse o Levantarse... Nadie lo hará por ti VENEZUELA, sólo tú puedes hacerlo.
