sábado, 18 de mayo de 2013

El Agua: Fuente de Vida y Sanación II

Agua Sanadora, con la Energía de Cristales

El Agua, especialmente la de manantiales, purificada por capas de tierra en su esfuerzo por salir a la superficie, es susceptible de percibir cambios electromagnéticos y replicarlos en su estructura molecular. 

Ya en una entrega anterior, habíamos mencionado que existen corrientes terapéuticas y Terapias incluso aprobadas por la OMS, que fundamentan su principio de sanación en esta capacidad del agua de replicar los impulsos energéticos y así, distribuirlos por el organismo en una cadena de "carga" de memoria al agua que compone ese organismo.

Una manera de hacer que el Agua que se ingiere, adquiera capacidades armonizadoras y sanadoras, es mediante el uso de Cristales de Cuarzo y sus familias cristalinas: Agatas, Jaspes, Onix y Amatista, entre otros.

De acuerdo a las características de cada Cristal, y nuestro estado emocional o físico, se puede preparar el Agua cargada con la sutil y poderosa vibración de los cristales y tomarla como agua de beber durante el día o si lo prefiere, en tomas dosificadas.

El Procedimiento es sencillo y es válido para todos los cristales arriba mencionados.

Primero, el cristal debe limpiarse de cargas energéticas no armónicas. Para esto, se toma con la mano derecha, sosteniéndolo con los dedos pulgar e indice y se deja bañar por agua corriente, de grifo, sobre la piedra por unos minutos, mientras se imagina que una luz blanca baña el cristal junto con el agua y se lleva todo trazo de energía no armónica. Es la manera mas segura de limpiarlos si no se conocen bien las propiedades y características de cada cristal. Algunos cristales no reaccionan bien ante el contacto con agua salada o sal marina.

Una vez limpio y en su estado energético más sanador y puro, se coloca el cristal en una jarra o recipiente de Vidrio o Cristal totalmente transparente y limpio, se añade agua filtrada (preferiblemente agua embotellada de manantial), la cantidad deseada para un día y se deja reposar en un sitio donde reciba claridad del sol, más no luz directa, por un par de horas. 

Hecho esto, se transfiere el agua a un recipiente igualmente de vidrio transparente y se retira el cuarzo o cristal usado. Este cristal puede usarse cada vez que se desee, siempre y cuando se tenga la precaución de "limpiarlo" antes.

Esta agua que ha replicado la energía propia del Cuarzo o Cristal, está en sintonía con sus cualidades armonizadoras y sanadoras y podrá ser ingerida para efectuar un tratamiento suave, generoso y sutil al cuerpo físico y al energético.

Para ver una descripción breve de las cualidades de los Cuarzos y sus zonas o emociones de influencia, vea el post que publico en este mismo blog.

Importante: hacer todo este procedimiento con profunda reverencia y gratitud al agua y con amor por su fuente de origen y su valor como alimento y vida.


jueves, 16 de mayo de 2013

PAZ DENTRO Y FUERA

Paz, esa palabra que a veces es tan amplia, es tan ambigua y es al mismo tiempo tan indefinible.

La Paz, vista como la No confrontación, la No violencia, quizás como la ausencia de conflictos o rupturas de lo rutinario o cotidiano.

Si preguntamos, a modo encuesta, en nuestro entorno, ¿qué es la paz? tendremos en pocos minutos un manojo de criterios y definiciones. Yo las llamaré "perspectivas".


Como seres vivos y en permanente cambio, buscamos, perseguimos incansablemente algunos estados interiores de bienestar. La felicidad es uno de ellos y la paz es otro. Aspiramos la paz en el entorno, considerando que al cambiar el entorno, la paz llega a nuestro interior de manera automática.

Lo más probable, dependiendo de la perspectiva de paz que se tenga, al modificarse el entorno a nuestro parecer, sucederá algo: la calma. Sin embargo, la calma es tan transitoria como lo es la capacidad del ser humano de habituarse a su nueva realidad; hecho esto, aparecerán nuevamente aspectos disruptores de esa Calma y nuevamente se entra en un estado de No Paz.

Tan subjetivo como la felicidad o el amor, el estado Paz es una conjunción de la perspectiva que cada persona tiene de la paz y su capacidad para asimilarla de manera humana y amorosa. Entonces, la paz no es una solución externa, ni una búsqueda personal al estilo de los Templarios que buscaban el Santo Grial; la Paz es un estado interno, es la capacidad de encontrar sosiego aún en medio de las peores tormentas.

¿Cómo se logra ESA Paz? es una receta particular. Un traje a la medida, porque, tantas perspectivas de paz hay, como formas de obtenerla.

Se vuelve tarea obligada, entonces, buscar esa contraparte que efectivamente despierta la sensación de Paz interior, no calma pasajera, más bien, esa sensación de libertad y sosiego que trae la paz personal. A partir de allí, se va diseñando el traje a la medida. Se buscan las formas y herramientas para lograr asimilar lo externo que quebranta lo interno y balancear lo interno que percibe la realidad externa de acuerdo a su propia perspectiva.

Hay un ingrediente básico e importante en ese Traje a la Medida: el amor. Cuando se nubla la capacidad de mirar desde el amor, se nubla la perspectiva y sucede la No Paz. Si nos fijamos con detenimiento, en cada contraparte, en cada situación o estado que se asemeja a la Paz, está involucrado el amor, en cualquiera de sus manifestaciones.

Para poder lograr asimilar un entorno de No Paz, es necesario siempre, encontrar los espacios de verdadera paz interior. Y veremos cómo, al mirarlo diferente, el entorno, a su propio ritmo, va adquiriendo matices diferentes y se va ajustando a la perspectiva personal de paz de cada quien.

No hay Una Paz, hay miles de millones de Paz, tantos como humanos existimos, más allá de los macroconceptos de Paz Mundial, más allá de la No violencia, más allá de la No Agresión.

Te invito a que mires dentro de ti, y descubras tu propia perspectiva de la Paz, y encontrarás poco a poco, los senderos y ayudas para llegar a ella.

Todos somos portadores de Paz y esa no es una epidemia que cae mal, o si?

Con y desde el Amor...

miércoles, 15 de mayo de 2013

Manualidades para encontrar la Paz

En los tiempos previos a la explosión tecnológica que hoy nos abruma con toneladas de información y entretenimiento, nuestras madres, abuelas y bisabuelas llenaban sus tiempos de ocio con manualidades. 

Manteles, cuadros, cojines, sábanas, ropa primorosamente bordados, tejidos, anudados e hilados por madres y abuelas llenaban la casa.

Era una época en que los ratos libres se usaban para compartir en familia y usar las manos de manera creativa.

Hoy cobra cada vez más importancia mirar con reverencia esas prácticas. Si bien antes se hacía porque era lo más usual, hoy puedo encontrar infinidad de razones que influyen directamente en el bienestar, paz y relajación ante la voracidad de un mundo que amenaza con engullirnos a pedacitos usando a su estratega favorito: el stress.

Muchas personas se refugian al llegar a casa, en sus computadores, jugando, revisando correos, en redes sociales. O viendo TV. Y pregunto: ¿acaso esas actividades los desconectan de la aceleración que traen del día y de la llovizna permanente de noticias angustiantes? Creo que no.

Hacer alguna manualidad hace que concentremos toda nuestra atención visual y motora en la tarea creativa. Sólo está disponible el sentido del oído  que poco a poco, al irnos concentrando en la tarea, va quedando en un segundo plano.

Y en ese momento, podemos desconectarnos del ajetreo diario. Damos rienda suelta a la creatividad que todos llevamos dentro, esa con la que coloreábamos sin empacho alguno los montones de dibujos que mamá colocaba en la nevera, esa que por convenciones sociales, creencias y tabúes, en muchos casos, se van dejando dominar y callar por la "adultez". Y resulta que esa "adultez" trae consigo una calcomanía que se adhiere al pecho del "adulto": Gente grande y estresada.

Hombres y mujeres por igual encuentran placer y relajación en alguna manualidad. Se nos ha inculcado que manualidades son artes femeninas, sin embargo, varones, lean: bricolaje, modelismo, pirograbado, talabartería, incluso dibujo y pintura, también son manualidades y por cierto, muy apropiadas para hombres.

Lo interesante de liberar la mente en una actividad que no sea físicamente extenuante, ni tecnológicamente abrumadora, es que además de encontrar habilidades ocultas o poco exploradas en cada persona, se puede convertir incluso en un espacio de tiempo de compartir familiar. Y enriquece la decoración propia y de amigos y familiares con hermosas obras "hechas especialmente para ti", que sin duda, serán apreciadas y muy valoradas.

Darle un espacio a la belleza creada por el hombre también es un acto Sanador.

Date permiso!