Agua Sanadora, con la Energía de Cristales
El Agua, especialmente la de manantiales, purificada por capas de tierra en su esfuerzo por salir a la superficie, es susceptible de percibir cambios electromagnéticos y replicarlos en su estructura molecular.
Ya en una entrega anterior, habíamos mencionado que existen corrientes terapéuticas y Terapias incluso aprobadas por la OMS, que fundamentan su principio de sanación en esta capacidad del agua de replicar los impulsos energéticos y así, distribuirlos por el organismo en una cadena de "carga" de memoria al agua que compone ese organismo.
Una manera de hacer que el Agua que se ingiere, adquiera capacidades armonizadoras y sanadoras, es mediante el uso de Cristales de Cuarzo y sus familias cristalinas: Agatas, Jaspes, Onix y Amatista, entre otros.
De acuerdo a las características de cada Cristal, y nuestro estado emocional o físico, se puede preparar el Agua cargada con la sutil y poderosa vibración de los cristales y tomarla como agua de beber durante el día o si lo prefiere, en tomas dosificadas.
El Procedimiento es sencillo y es válido para todos los cristales arriba mencionados.
Primero, el cristal debe limpiarse de cargas energéticas no armónicas. Para esto, se toma con la mano derecha, sosteniéndolo con los dedos pulgar e indice y se deja bañar por agua corriente, de grifo, sobre la piedra por unos minutos, mientras se imagina que una luz blanca baña el cristal junto con el agua y se lleva todo trazo de energía no armónica. Es la manera mas segura de limpiarlos si no se conocen bien las propiedades y características de cada cristal. Algunos cristales no reaccionan bien ante el contacto con agua salada o sal marina.
Una vez limpio y en su estado energético más sanador y puro, se coloca el cristal en una jarra o recipiente de Vidrio o Cristal totalmente transparente y limpio, se añade agua filtrada (preferiblemente agua embotellada de manantial), la cantidad deseada para un día y se deja reposar en un sitio donde reciba claridad del sol, más no luz directa, por un par de horas.
Hecho esto, se transfiere el agua a un recipiente igualmente de vidrio transparente y se retira el cuarzo o cristal usado. Este cristal puede usarse cada vez que se desee, siempre y cuando se tenga la precaución de "limpiarlo" antes.
Esta agua que ha replicado la energía propia del Cuarzo o Cristal, está en sintonía con sus cualidades armonizadoras y sanadoras y podrá ser ingerida para efectuar un tratamiento suave, generoso y sutil al cuerpo físico y al energético.
Para ver una descripción breve de las cualidades de los Cuarzos y sus zonas o emociones de influencia, vea el post que publico en este mismo blog.
Importante: hacer todo este procedimiento con profunda reverencia y gratitud al agua y con amor por su fuente de origen y su valor como alimento y vida.
Ya en una entrega anterior, habíamos mencionado que existen corrientes terapéuticas y Terapias incluso aprobadas por la OMS, que fundamentan su principio de sanación en esta capacidad del agua de replicar los impulsos energéticos y así, distribuirlos por el organismo en una cadena de "carga" de memoria al agua que compone ese organismo.
Una manera de hacer que el Agua que se ingiere, adquiera capacidades armonizadoras y sanadoras, es mediante el uso de Cristales de Cuarzo y sus familias cristalinas: Agatas, Jaspes, Onix y Amatista, entre otros.
De acuerdo a las características de cada Cristal, y nuestro estado emocional o físico, se puede preparar el Agua cargada con la sutil y poderosa vibración de los cristales y tomarla como agua de beber durante el día o si lo prefiere, en tomas dosificadas.
El Procedimiento es sencillo y es válido para todos los cristales arriba mencionados.
Primero, el cristal debe limpiarse de cargas energéticas no armónicas. Para esto, se toma con la mano derecha, sosteniéndolo con los dedos pulgar e indice y se deja bañar por agua corriente, de grifo, sobre la piedra por unos minutos, mientras se imagina que una luz blanca baña el cristal junto con el agua y se lleva todo trazo de energía no armónica. Es la manera mas segura de limpiarlos si no se conocen bien las propiedades y características de cada cristal. Algunos cristales no reaccionan bien ante el contacto con agua salada o sal marina.
Una vez limpio y en su estado energético más sanador y puro, se coloca el cristal en una jarra o recipiente de Vidrio o Cristal totalmente transparente y limpio, se añade agua filtrada (preferiblemente agua embotellada de manantial), la cantidad deseada para un día y se deja reposar en un sitio donde reciba claridad del sol, más no luz directa, por un par de horas.
Hecho esto, se transfiere el agua a un recipiente igualmente de vidrio transparente y se retira el cuarzo o cristal usado. Este cristal puede usarse cada vez que se desee, siempre y cuando se tenga la precaución de "limpiarlo" antes.
Esta agua que ha replicado la energía propia del Cuarzo o Cristal, está en sintonía con sus cualidades armonizadoras y sanadoras y podrá ser ingerida para efectuar un tratamiento suave, generoso y sutil al cuerpo físico y al energético.
Para ver una descripción breve de las cualidades de los Cuarzos y sus zonas o emociones de influencia, vea el post que publico en este mismo blog.
Importante: hacer todo este procedimiento con profunda reverencia y gratitud al agua y con amor por su fuente de origen y su valor como alimento y vida.
