miércoles, 25 de junio de 2014

La Vida Expresada desde un Mandala

Hace 10 años encontré en una librería del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Venezuela, un libro en inglés que tenía unos dibujos circulares muy lindos para colorear. Me enamoré. No disponía del dinero para comprar el libro pero el nombre me quedó grabado en la memoria. 

Tan pronto llegué a mi destino y a mi oficina, comencé a buscar en Internet, que hace 10 años no era lo que es hoy, "Mandalas" y descubrí un mundo que se convirtió en mi escape de un ritmo de trabajo estresante, un tema familiar agobiante y una forma de seguir haciendo algo que me hipnotizaba de niña: Colorear.

Imprimí muchas imágenes y empecé a colorear. Lo tomaba y lo dejaba según estuviese mi ánimo y disponibilidad de tiempo. Era para mi, una tarea recreativa y confieso que me sentía terriblemente culpable de dedicarme a colorear un "dibujito" cuando había miles de cosas que completar en casa. Y así fue como comenzó mi des-estructuración.

Mudanzas por medio, mucho de lo coloreado se quedó en un basurero. Y mi fascinación crecía. Comencé a investigar más, a leer más y fui descubriendo la Magia de los Mandalas.

Desde niña me sentí muy atraída hacia la observación silenciosa de la naturaleza y de las personas, de lo cotidiano. Capaz de pasar horas en una plaza solo observando, empecé a darme cuenta de la simetría de flores, en cómo la naturaleza combina colores y formas. 

Los Mandalas siguieron formando parte de mi terapia personal (sin estar consciente de eso). En casa nunca faltaba una caja de colores o marcadores. 

Apenas hoy voy recordando la manera en que mi observación se hizo más consciente, más centrada, más meditativa. Empecé a distinguir los diferentes tonos de azul en el cielo, los matices de las hojas en los árboles y seguía coloreando mandalas. Un buen día decidí comenzar a dibujarlos. a enriquecer lo coloreado con más dibujos o quizás necesité encontrar en las escuadras y el compás un patrón director de mi aparente desorden de pensamientos.

Y funcionó. 

Hace ya 4 años que me dedico sin prisas y sin afán, a experimentar texturas y formas para crear mandalas. No me siento satisfecha con una hoja de papel. La Naturaleza es tan prolífica y es en 3D y no imprime papeles. Muchas veces creo que mi creatividad va más rápido de lo que mis  manos pueden procesar y sigo anotando ideas y dibujando bocetos.

Los Mandalas me han ayudado a focalizar mi observación. A estar siempre presente en el Ahora, porque no hay experiencia sensorial en el pasado, solo son recreaciones y reinterpretaciones de lo ya vivido. Lo que hoy despierta una sensación, nunca más la reproducirá igual. Lo que hoy motivó un mandala, mañana, al recordarlo, motivará un mandala diferente. Vivo en el ahora. 

Dejé de sentirme culpable por la pila de ropa sin planchar o los trastos esperando por mi en la cocina. Comprendí que si me organizo, como en un perfecto mandala simétrico, todo se atiende, todo se resuelve y todo se logra. 

Los Mandalas me han ayudado a centrarme y enfocarme. Lavar los trastos es lavar los trastos, caminar con la perrita es caminar con la perrita, planchar es planchar. Quizás una de las pocas cosas  que dejo a la mujer multitasking es el tema de lavar, ya que la máquina hace el trabajo y me anuncia el final con un bip. Por demasiado tiempo, exigimos a nuestros cerebros tener la atención en muchas cosas a la vez. Cuando llega el momento de colorear, crear, tejer o bordar mandalas, no hay otra tarea que requiera mi atención, excepto una taza de café o de té. Y eso es maravilloso, Mandalas son meditación y silencio. Es imposible estar haciendo listas de tareas mientras cuento puntadas o elijo colores.

Escucho mi cuerpo y sus sensaciones, y cuando el cuerpo me dice "hambre!" entonces lo alimento. Me he vuelto mas natural, lo que me ayuda a controlar mi peso y mi salud en general. No como porque se debe comer a esa hora, me alimento cuando mi cuerpo dice que requiere el combustible. Y eso se lo debo a la concentración que aprendí con los Mandalas. 

Cuando elaboro Mandalas, todos mis sentidos están alerta, despiertos, percibiendo, escuchando, sintiendo y logro comunicarme mejor con mi cuerpo, con mi mente. Logro entonces conversar con ese dolor de cabeza de Migraña mensual y convencerla de que no me incapacite por completo por ese par de días. Converso con mis dos enfermedades autoinmunes para que me indiquen la emoción que están manifestando cuando se les ocurre asomarse y molestar. Gracias a ello, llevo años sin medicación regular y constante y 5 años sin presentar crisis o requerir atención médica. Percibo mi cuerpo con amor y paciencia.

Dejé de juzgarme y cuando lo hago, vuelvo a un dibujo. Me organizo, actúo y me queda tiempo para colorear o bordar. En Mandalas no hay bonito ni feo, no hay bueno o malo, sólo hay expresiones de ese momento y por tanto no puede haber juicios. Me acepto mucho más desde que empecé a practicar con Mandalas. Reconozco mis momentos buenos, malos, medio buenos y medio malos. Y enfoco mi energía para que el desbalance no dure mucho tiempo. Solté el intentar controlar lo que no está en mis manos. En mis manos está crear un Mandala, sin embargo, no está en mis manos la interpretación que otro le da a mi Mandala. Entonces, comprendo la individualidad y manifiesto respeto por la opinión del otro observador.

Si, crear Mandalas ha cambiado mi visión de la vida, de mi entorno y de las relaciones. 

He invitado a otras personas a entrar en este espacio de libertad y los resultados han sido fabulosos. Los rostros sonrientes lo dicen todo. La expresión de triunfo, de paz y de satisfacción son ejemplo de lo que los Mandalas hacen en las vidas de quienes los dibujan, observan, crean, modelan, pintan, tejen, bordan, regalan, diseñan y más.

Son muchas las posibilidades de aplicación de estas fabulosas herramientas. Y poco a poco les contare cómo y para qué.

Bienvenidos todos a la Vida desde los Mandalas.


viernes, 15 de noviembre de 2013

Nos Hundimos por gusto, o nos levantamos con ganas?


Desde que tengo memoria, y ya paso las 4 décadas, se han hecho chistes sobre las "cualidades" del venezolano, validando y hasta justificando su indolencia y falta de impulso para propósitos colectivos. Esto se ha convertido casi en una marca de fábrica, la "viveza criolla", el "cuanto hay pa'eso" y muchos decires más han quedado incluso registrados en programas humorísticos y en teatro, ahora bien, ¿es eso saludable?

No.. no lo es. 

Durante décadas se ha estado "programando" y reforzando una característica que lejos de ser una fortaleza, es una debilidad, sobre todo en circunstancias extremas, como las que ahora vive el país.

Dolorosamente he tenido que escuchar en conferencias de profesionales y terapeutas una explicación muy bien elaborada de las razones de la indolencia y tendencia al facilismo con que se etiqueta a este pueblo. Con razonamientos históricos, mezclas de razas, condiciones climáticas, bonanza territorial, dominio, no dominio, guerra, no guerra y pare ud de contar, el resultado es siempre el mismo: Al Venezolano no le queda otro remedio que calarse el ser así porque así nació y así está en su historia genética y y bueno, es una tarea titánica para sanadores y demás eso de querer cambiar paradigmas que ellos mismos refuerzan.

Retomo la "programación", si a ud. desde pequeñito le dicen que es un conejo y solo puede comer grama y zanahorias, estoy casi segura que sus hijos moverán la nariz como los conejitos y usted los llamará "mis hijitos de conejo". Es un tema bastante sencillo que la PNL nos explica con bastante claridad. Todo aquello que se repite hasta el cansancio, se establece como "programa" en el cerebro y la persona y/o grupo social actúan siempre en consecuencia de eso.

Entonces, con más de 4 décadas reforzando ese "programa" lo único que se ha logrado es hacer que de verdad NOS CREAMOS el cuento de que no servimos para nada que no sea "ser vivos" (irrespetuosos, intolerantes, abusadores, indolentes, aprovechados y egoístas)

Hay en este país enormes cantidades de personas que logran saltarse, con dificultad, pero lo hacen, esa programación y se lanzan a emprender, a crear, a ser artífices de nuevas ideas y proyectos, y sin embargo, todos ellos quedan opacados cuando en redes sociales, en la calle, en el entorno, vemos comentarios como el de la imagen que encabeza esta entrada y que tomé del muro de una persona en una red social.

Mi pregunta es: Nos hundimos por gusto? Qué ganamos reforzando la incapacidad para accionar positivamente? Nos quedamos en la queja? en la inacción, en el "pa'qué? Acaso es esto lo que hace que el venezolano sea feliz, productivo y exitoso? 

Me temo que, cada vez que una persona publica, apoya, comenta, conversa sobre lo que dice el texto de la imagen, lo que hace es reforzar un programa que, evidentemente, nos lleva, como sociedad y como personas, a un abismo sin fondo, en caída libre y sin paracaídas.

Cada vez que reforzamos lo "malos venezolanos" que somos, lo único que hacemos es deteriorar nuestra estima (un poco más), propiciar la activación del programa en los niños y jóvenes y seguir cargando con esa etiqueta que no permite ver más allá del concepto: "No puedo", "no está en mi hacerlo", "soy venezolano, por favor, cómo voy a hacer algo así". 

Créanme, nadie lo piensa conscientemente, difícilmente verbalizamos esos conceptos, pero nuestra mente, nuestro inconsciente sabe perfectamente el programa de "mal venezolano históricamente incapaz de lograr nada por si mismo" y lo aplica cada vez que es necesario enfrentarse a una situación nueva, es decir, cada día y a cada minuto...

Los únicos que tenemos la posibilidad de cambiar esa programación voluntariamente, mediante acción positiva, emprendimiento y sobre todo, dejando de reforzar esos "programas", somos nosotros.

Los únicos que podemos elegir entre quedarnos hundidos, deprimidos, fracasados y dejando que los que Si entendieron como hacerlo diferente sean los que salgan adelante (usualmente en otro país), o tomar el control de nuestras vidas, de nuestro ánimo, de nuestro empuje y comencemos a generar fórmulas cotidianas de superación de barreras, somos nosotros.

Los únicos que podemos Dejar de Decirnos LO MALOS VENEZOLANOS QUE SOMOS y convertirnos en un ciudadano que aporte con pequeñas acciones al bienestar de sí mismo y del entorno... Esos, somos nosotros... NADIE LO VA A CAMBIAR SI NO LO CAMBIA USTED.

Invito a que por un día, por un solo día, busque ideas y acciones positivas y por un día, un solo día, no se enganche en estereotipos, paradigmas y depresiones colectivas. Por un sólo día, busque razones para sentirse buen venezolano y si no las consigue, fabriquelas de su propia mano y acción.

Es su elección Hundirse o Levantarse... Nadie lo hará por ti VENEZUELA, sólo tú puedes hacerlo.


martes, 21 de mayo de 2013

La Luna es un Inmenso Mandala

La luna no es de queso, es redonda, es un plato,
una cara sonriente,
 un circulo amarillento,
un oscuro halo.

La luna es un Mandala.

Redonda,
nunca igual, para cada ojo es diferente,
desde cada sitio es diferente,

la luna es un maravilloso y sanador, femenino y enamorado Mandala.

sábado, 18 de mayo de 2013

El Agua: Fuente de Vida y Sanación II

Agua Sanadora, con la Energía de Cristales

El Agua, especialmente la de manantiales, purificada por capas de tierra en su esfuerzo por salir a la superficie, es susceptible de percibir cambios electromagnéticos y replicarlos en su estructura molecular. 

Ya en una entrega anterior, habíamos mencionado que existen corrientes terapéuticas y Terapias incluso aprobadas por la OMS, que fundamentan su principio de sanación en esta capacidad del agua de replicar los impulsos energéticos y así, distribuirlos por el organismo en una cadena de "carga" de memoria al agua que compone ese organismo.

Una manera de hacer que el Agua que se ingiere, adquiera capacidades armonizadoras y sanadoras, es mediante el uso de Cristales de Cuarzo y sus familias cristalinas: Agatas, Jaspes, Onix y Amatista, entre otros.

De acuerdo a las características de cada Cristal, y nuestro estado emocional o físico, se puede preparar el Agua cargada con la sutil y poderosa vibración de los cristales y tomarla como agua de beber durante el día o si lo prefiere, en tomas dosificadas.

El Procedimiento es sencillo y es válido para todos los cristales arriba mencionados.

Primero, el cristal debe limpiarse de cargas energéticas no armónicas. Para esto, se toma con la mano derecha, sosteniéndolo con los dedos pulgar e indice y se deja bañar por agua corriente, de grifo, sobre la piedra por unos minutos, mientras se imagina que una luz blanca baña el cristal junto con el agua y se lleva todo trazo de energía no armónica. Es la manera mas segura de limpiarlos si no se conocen bien las propiedades y características de cada cristal. Algunos cristales no reaccionan bien ante el contacto con agua salada o sal marina.

Una vez limpio y en su estado energético más sanador y puro, se coloca el cristal en una jarra o recipiente de Vidrio o Cristal totalmente transparente y limpio, se añade agua filtrada (preferiblemente agua embotellada de manantial), la cantidad deseada para un día y se deja reposar en un sitio donde reciba claridad del sol, más no luz directa, por un par de horas. 

Hecho esto, se transfiere el agua a un recipiente igualmente de vidrio transparente y se retira el cuarzo o cristal usado. Este cristal puede usarse cada vez que se desee, siempre y cuando se tenga la precaución de "limpiarlo" antes.

Esta agua que ha replicado la energía propia del Cuarzo o Cristal, está en sintonía con sus cualidades armonizadoras y sanadoras y podrá ser ingerida para efectuar un tratamiento suave, generoso y sutil al cuerpo físico y al energético.

Para ver una descripción breve de las cualidades de los Cuarzos y sus zonas o emociones de influencia, vea el post que publico en este mismo blog.

Importante: hacer todo este procedimiento con profunda reverencia y gratitud al agua y con amor por su fuente de origen y su valor como alimento y vida.


jueves, 16 de mayo de 2013

PAZ DENTRO Y FUERA

Paz, esa palabra que a veces es tan amplia, es tan ambigua y es al mismo tiempo tan indefinible.

La Paz, vista como la No confrontación, la No violencia, quizás como la ausencia de conflictos o rupturas de lo rutinario o cotidiano.

Si preguntamos, a modo encuesta, en nuestro entorno, ¿qué es la paz? tendremos en pocos minutos un manojo de criterios y definiciones. Yo las llamaré "perspectivas".


Como seres vivos y en permanente cambio, buscamos, perseguimos incansablemente algunos estados interiores de bienestar. La felicidad es uno de ellos y la paz es otro. Aspiramos la paz en el entorno, considerando que al cambiar el entorno, la paz llega a nuestro interior de manera automática.

Lo más probable, dependiendo de la perspectiva de paz que se tenga, al modificarse el entorno a nuestro parecer, sucederá algo: la calma. Sin embargo, la calma es tan transitoria como lo es la capacidad del ser humano de habituarse a su nueva realidad; hecho esto, aparecerán nuevamente aspectos disruptores de esa Calma y nuevamente se entra en un estado de No Paz.

Tan subjetivo como la felicidad o el amor, el estado Paz es una conjunción de la perspectiva que cada persona tiene de la paz y su capacidad para asimilarla de manera humana y amorosa. Entonces, la paz no es una solución externa, ni una búsqueda personal al estilo de los Templarios que buscaban el Santo Grial; la Paz es un estado interno, es la capacidad de encontrar sosiego aún en medio de las peores tormentas.

¿Cómo se logra ESA Paz? es una receta particular. Un traje a la medida, porque, tantas perspectivas de paz hay, como formas de obtenerla.

Se vuelve tarea obligada, entonces, buscar esa contraparte que efectivamente despierta la sensación de Paz interior, no calma pasajera, más bien, esa sensación de libertad y sosiego que trae la paz personal. A partir de allí, se va diseñando el traje a la medida. Se buscan las formas y herramientas para lograr asimilar lo externo que quebranta lo interno y balancear lo interno que percibe la realidad externa de acuerdo a su propia perspectiva.

Hay un ingrediente básico e importante en ese Traje a la Medida: el amor. Cuando se nubla la capacidad de mirar desde el amor, se nubla la perspectiva y sucede la No Paz. Si nos fijamos con detenimiento, en cada contraparte, en cada situación o estado que se asemeja a la Paz, está involucrado el amor, en cualquiera de sus manifestaciones.

Para poder lograr asimilar un entorno de No Paz, es necesario siempre, encontrar los espacios de verdadera paz interior. Y veremos cómo, al mirarlo diferente, el entorno, a su propio ritmo, va adquiriendo matices diferentes y se va ajustando a la perspectiva personal de paz de cada quien.

No hay Una Paz, hay miles de millones de Paz, tantos como humanos existimos, más allá de los macroconceptos de Paz Mundial, más allá de la No violencia, más allá de la No Agresión.

Te invito a que mires dentro de ti, y descubras tu propia perspectiva de la Paz, y encontrarás poco a poco, los senderos y ayudas para llegar a ella.

Todos somos portadores de Paz y esa no es una epidemia que cae mal, o si?

Con y desde el Amor...

miércoles, 15 de mayo de 2013

Manualidades para encontrar la Paz

En los tiempos previos a la explosión tecnológica que hoy nos abruma con toneladas de información y entretenimiento, nuestras madres, abuelas y bisabuelas llenaban sus tiempos de ocio con manualidades. 

Manteles, cuadros, cojines, sábanas, ropa primorosamente bordados, tejidos, anudados e hilados por madres y abuelas llenaban la casa.

Era una época en que los ratos libres se usaban para compartir en familia y usar las manos de manera creativa.

Hoy cobra cada vez más importancia mirar con reverencia esas prácticas. Si bien antes se hacía porque era lo más usual, hoy puedo encontrar infinidad de razones que influyen directamente en el bienestar, paz y relajación ante la voracidad de un mundo que amenaza con engullirnos a pedacitos usando a su estratega favorito: el stress.

Muchas personas se refugian al llegar a casa, en sus computadores, jugando, revisando correos, en redes sociales. O viendo TV. Y pregunto: ¿acaso esas actividades los desconectan de la aceleración que traen del día y de la llovizna permanente de noticias angustiantes? Creo que no.

Hacer alguna manualidad hace que concentremos toda nuestra atención visual y motora en la tarea creativa. Sólo está disponible el sentido del oído  que poco a poco, al irnos concentrando en la tarea, va quedando en un segundo plano.

Y en ese momento, podemos desconectarnos del ajetreo diario. Damos rienda suelta a la creatividad que todos llevamos dentro, esa con la que coloreábamos sin empacho alguno los montones de dibujos que mamá colocaba en la nevera, esa que por convenciones sociales, creencias y tabúes, en muchos casos, se van dejando dominar y callar por la "adultez". Y resulta que esa "adultez" trae consigo una calcomanía que se adhiere al pecho del "adulto": Gente grande y estresada.

Hombres y mujeres por igual encuentran placer y relajación en alguna manualidad. Se nos ha inculcado que manualidades son artes femeninas, sin embargo, varones, lean: bricolaje, modelismo, pirograbado, talabartería, incluso dibujo y pintura, también son manualidades y por cierto, muy apropiadas para hombres.

Lo interesante de liberar la mente en una actividad que no sea físicamente extenuante, ni tecnológicamente abrumadora, es que además de encontrar habilidades ocultas o poco exploradas en cada persona, se puede convertir incluso en un espacio de tiempo de compartir familiar. Y enriquece la decoración propia y de amigos y familiares con hermosas obras "hechas especialmente para ti", que sin duda, serán apreciadas y muy valoradas.

Darle un espacio a la belleza creada por el hombre también es un acto Sanador.

Date permiso!







martes, 13 de noviembre de 2012

El Agua, como fuente de vida y sanación I


Inicio la serie de artículos sobre agua, como fuente y relación de nuestro cuerpo con los elementos y la vida, con una referencia a aspectos relacionados con estudios y estadísticas.

Desde el punto de vista biológico, todos los seres vivos poseemos un alto porcentaje de agua, mezclada con otros cuerpos químicos y físicos, en nuestra anatomía. Plantas, animales y humanos con variaciones en porcentajes, todos requerimos del agua para subsistir.

Según expertos en supervivencia, el ser humano puede sobrevivir muchos días sin ingerir alimentos (proteínas, carbohidratos), sin embargo, en períodos breves de tiempo, dependiendo de las condiciones climáticas, sin ingerir agua dulce, se deshidrata y el organismo falla.

El ser humano está compuesto por agua. El bebé dentro del útero, aseguran los especialistas, alcanza un 80%  de agua en su cuerpo. El adulto joven ya llega a un 70% y en la ancianidad se alcanza un 50% de agua. Mientras envejecemos vamos perdiendo capacidad de almacenar agua en nuestro cuerpo.

El agua nos mantiene vivos. El agua nos aporta los medios para que la sangre y los órganos realicen sus funciones.

Siendo tan importante el agua, resulta honroso agradecer, así como bendecimos y agradecemos los alimentos que llegan a nuestra mesa, el agua con que nos nutrimos, nosotros, las plantas de las que obtenemos los frutos, raíces y hojas para comer, los animales que pescamos o criamos para alimentarnos, e incluso los alimentos que ellos ingieren para vivir. Es un permanente y precioso ciclo de honra entre las especies que convivimos en esta tierra y todo se resume a un elemento: El Agua.

Siendo que este elemento es parte primordial de la vida, resulta difícil separarla de su capacidad de transferir y llevar consigo salud y bienestar. Y a este respecto, voy a referirme en primera instancia, a los resultados de estudios realizados por el Dr Masaru Emoto, quien plantea en su publicación Los Mensajes del Agua, que ésta se afecta de acuerdo a las vibraciones energéticas de los mensajes que recibe de su entorno y de los seres a su alrededor. De tal manera que, muestras de agua sometidas a mensajes de amor, luz y paz, mostraron formaciones de cristales en congelación, de una maravillosa y preciosa arquitectura y en cambio, muestras de agua sometidas a diversas formas de violencia y desamor, reaccionaron aglutinándose e incluso cambiando color en las mismas condiciones de congelación que las primeras.

Culturas ancestrales, profundamente enraizadas y en armonia con la naturaleza, tienen como sitios preferidos para los rituales de sanación, de meditación y de retiro,  a las fuentes de agua. Agradecen y piden permiso al agua para ayudarse a sanar las enfermedades del cuerpo. En otras culturas, existen incluso duendes, hadas y gnomos protectores de las fuentes de agua.  

La Homeopatía, los sistemas Florales tanto de Bach como todos los de nueva generación, fundamentan sus principios activos de sanación “imprimiendo” en el agua las cualidades de aquello que desean sanar, de acuerdo a los principios de cada disciplina.

Se plantea que el agua tiene la capacidad de recibir, replicar e imprimir en su conformación molecular, aquello que recibe mediante enfoque de energía, palabras, y diluciones minúsculas.

Entonces, si el agua que ingerimos y con la que cuidamos nuestro cuerpo es susceptible a ser “programada” para ayudarnos a mejorar sus funciones dentro de nuestro organismo, e incluso ayudarnos a armonizar nuestras energías y limpiar o desintoxicar de sustancias y emociones negativas, es tener a la mano uno de los instrumentos más económicos, naturales y no invasivos para ayudar a mantener nuestra salud y bienestar en punto óptimo.
Igualmente, nos hace reflexionar sobre nuestras emociones y verbalizaciones ante situaciones causadas por la naturaleza y/o el hombre, que enturbian y deterioran la calidad del agua que recibimos para beber. Quizás sea momento de pensar un poco antes de vilipendiar al agua, que no es más que un vehículo que traslada lo que le agregamos. Es posible, bajo los principios planteados, “ayudar” a que el agua enturbiada, mejore su calidad, mediante la carga de energía sanadora desde el agua que almacena nuestro cuerpo y transformada en palabras y emociones.

En las próximas entregas, mostraré diversos métodos y usos de agua energizada, solarizada, programada, de acuerdo a las diferentes filosofías, prácticas de sanación y terapias holísticas, con la finalidad de que podamos elegir aquella con la que la intuición nos indique que haremos mejor integración.

Para iniciar en la honra al Agua:

Bendecir y agradecer el agua que ingerimos, es un acto de autosanación; para nosotros, y para los alimentos. Bendecir y agradecer a la tierra que almacena y transporta el agua para que las plantas crezcan es un acto de sanación para la tierra y la naturaleza. Devolver a la tierra agua limpia y bendecirla en gratitud por lo que nos aporta, es un acto de comunión entre la Tierra, los seres, plantas, animales que habitamos en ella.  

Comenzar por esta primera tarea, nos pondrá en sintonía con la naturaleza y su sabiduría.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

De tenderle la mano a otros - Servicio en acción

Ayer, mientras esperaba cruzar la calle donde vivo, observé algo que llamó poderosamente mi atención, en realidad, fue inevitable darme cuenta:

Una no tan larga hilera de vehículos hacía sonar sus bocinas (cornetas en Venezuela), el motivo? un vehículo accidentado en la vía. Observo como UN sólo hombre se esfuerza por empujar el pequeño vehículo hacia un espacio fuera de la circulación, tarea por demás ruda, ya que el pavimento, justo allí, tiene un bache. Así que se trataba de darle un movimiento de vaivén hasta que la inercia lograra sacarlo de allí para seguir rodando en neutro.

Al volante, una señora mayor, angustiada por el sonido que se incrementaba cada minuto de los conductores impacientes sonando bocinas. Yo miraba la hilera y a los conductores, y veía rostros impacientes y molestos, dentro del aire acondicionado, hablando por teléfono y armando barullo. Al frente, una clínica, con un parkero, oficiales de seguridad y gente entrando y saliendo.

De repente un hombre con atuendo de obrero, llegó corriendo desde más atrás en la fila y ayudó al sudoroso joven que ya empezaba a desesperar.

Una vez empujado el pequeño obstáculo, el joven se trepó al vehículo inmediatamente detrás del accidentado y el tráfico empezó a fluir. Conté cerca de 25 vehículos pasar frente a mi, cada conductor con rostro enardecido y molesto.

Lo significativo de este suceso? A pesar de que todos observaban al único hombre luchar contra el peso del carro, la única forma de expresarse fue sonando sus bocinas con más fuerza. Nadie quiso ensuciar su ropa, o malograr su peinado, o quitarse la chaqueta para ayudar a otro ser humano en problemas. Fue más fácil y cómodo "quejarse". Sólo un humilde obrero tuvo la voluntad de tender la mano y prestar servicio a otra persona.

Cuantas veces nos hemos encontrado en una situación similar? Y acaso nos cuestionamos, por un minuto de mi tiempo y entre muchos, el esfuerzo quizás es menor y el problema se resuelve para todos con mayor rapidez?. Cuantas veces andamos por el mundo mirando a otros en problemas sin querer salir de nuestra burbuja de comodidad?

Que sucederá el día que sea cualquiera de nosotros varados en medio de la vía? Y miremos angustiados alrededor buscando ayuda y detrás sólo sean una hilera de vehículos con conductores impacientes tocando bocinas...

"Lo que niegas, te lo niegas" parafraseando a Alejandro Jodorowsky

lunes, 18 de octubre de 2010

YO, Cliente

Yo soy cliente. Es una afirmación. Consumo bienes y servicios, pagos o no, y esto me convierte inmediatamente en cliente.

Cuando estoy de este lado del mostrador, por así decirlo, calzando los zapatos de cliente, soy como cualquier persona de carne y hueso que camina por el mundo, y experimento las mismas sensaciones y percepciones que todos los demás seres humanos.

Percibo un rostro que sonrie de manera auténtica, el gesto de cansancio o hastío, la demora en el servicio del café porque el mesonero se detuvo a conversar algo muy importante con el compañero de otro rango de mesas, siento que mi comida está fria o la carne dura. Me toca esforzarme para escuchar a esa cajera que habla entre dientes solicitandome "sencillo" (cambio).

Soy un cliente como todos. Uno relativamente paciente, en realidad. Quizás mi formación como prestadora de servicios me alarga la paciencia un poco o simplemente no me gusta armar revuelo.

Sin embargo, percibo y debo destacar que: Me molesta que un supermercado huela a agua empozada tapada con desinfectante de olor a lavanda; me molesta la música a muy alto volumen en cualquier tienda porque me hace tener que entenderme a gritos con la vendedora; me molesta mucho que en una zapateria la vendedora ponga cara de fastidio cuando le pido más de tres pares de zapatos para probarme y más aún que me digan de plano "ese modelo no viene en su numero" y den media vuelta y me dejen sola y desilusionada.

Me molesta que en el punto de paqueteria que muchas tiendas tienen para dejar los paquetes al entrar, el encargado esté hablando por teléfono y no me pueda atender o que simplemente no esté en su puesto de trabajo y yo tenga que esperar por él o ella.

Quizás, lo más seguro es que no me queje, porque entiendo que quejarme ante un supervisor que está viendo lo que el empleado hace sin ponerle correctivo previo, no tiene efecto alguno, por el contrario, me ganaré la mala voluntad del empleado que recibe un regaño a destiempo y en publico por mi culpa. Así, que es muy probable que no me queje.

Pero algo sí aseguro, que donde perciba como cliente algunas de esas actitudes que he mencionado, de seguro, ¡ No volveré!